jueves, 22 de octubre de 2009

Mercado de Pulgas San Alejo



El Mercado de las Pulgas San Alejo, patrimonio cultural material bogotano, es realmente una experiencia a cinco sentidos en el corazón de la ciudad; el recorrido comienza a la mañana de un domingo cualquiera, tal vez después de un relajante paso por la ciclovía; el espíritu dispuesto encuentra inmediatamente una música agradable y bien conocida, y a los olores de platos típicos colombianos ofertados a la entrada se van sumando los de las antiguedades y curiosidades que son el motivo de la visita pero que rápidamente se convierten en tan sólo una de las razones para estar allí. el olor de los libros, de la madera, del cartón, de los metales, incluso de la ropa usada, parece dar cuenta de la larga historia de tantos y tan diversos objetos, que al fin y al cabo es la historia de los tantos y tan diversos bogotanos por cuyas manos han pasado.
Lo primero que se entiende estando allí es que la gente vino a tocar y a sentir entre sus manos todo aquello que llame su atención, cosa que celebran orgullosas las más de 400 familias que trabajan en el mercado, quienes publicitan el lugar como el único museo en el que los visitantes pueden sentirse libres de tocarlo todo ("sin compromiso"). se advierte además, después de un rato, que del hecho de que aquí se comercializen objetos antiguos no se desprende que el lugar sea divertido o interesante sólo para unos cuantos adultos nostálgicos, muy al contrario, resulta ser atractivo para personas de todas las edades, desde niños buscando juguetes hasta adultos buscando herramientas y viejos buscando aferrarse a sus recuerdos.
"Yo jugaba con ese camión cuando era pequeño" -dice alguien-. "yo trabajaba en esta revista -dice otro- y desde ese tiempo no ha cambiado nada, todo sigue igual". "¡ese era el maletín que usaba el doctor cuando iba a las consultas en la casa!" -dice alguien más-. son los comentarios que se escuchan a cada momento; el Mercado de las Pulgas es sin duda un mercado de emociones, de las emociones que trasladamos a los objetos que pasan por nuestra vida y que reaparecen junto con ellos cuando los tenemos nuevamente entre las manos. lo cierto es que el contacto con tantas personas y objetos tan diversos hacen de ésta una experiencia sumamente grata. no hay quien del lugar no salga con un objeto preciado bajo el brazo y una sonrisa dibujada en el rostro.


2 comentarios:

  1. Me encanta los mercados, como los sueños que empienzan...

    Maravillosa serie, seguiré tus pasos.

    Penélope Sierra

    ResponderEliminar
  2. Atención, amigos y amigas de San Alejo! Nuestro mercado ha sido nominado en la Categoría de "Tenacidad", en el concurso SOY GRANDE de ETB, el ganador se determinará por los votos que reciba por internet. Necesitamos tu apoyo, podrás votar una vez con tu número de identificación ente el 5 y el 11 de Octubre del 2011. No hay tiempo que perder! Pasa la voz. Les compartimos nuestra historia de tenacidad la cual hizo posible nuestra nominación.

    http://www.pulgassanalejo.com/index.php?option=com_content&view=article&id=115:san-alejo-un-ejemplo-de-tenacidad&catid=902:destacados

    ResponderEliminar